EVENTO Y DISCURSO DE PRESENTACIÓN DEL PARTIDO MISCERISTA DE POLESIA
Salón principal de la sede nacional del Partido Miscerista de Polesia. Militantes, simpatizantes, periodistas y ciudadanos llenan el recinto. El presidente fundador, D. Jairo De Flores y Rivera, sube al estrado mientras los asistentes aplauden.

Compatriotas.
Amigos.
Ciudadanos de Polesia.
Hoy no estamos reunidos aquí para fundar un partido más.
No estamos aquí para crear otra organización destinada a repetir los errores del pasado.
Estamos aquí para iniciar algo diferente.
Estamos aquí para iniciar un movimiento.
Un movimiento que nace de una pregunta sencilla:
¿Por qué debemos elegir siempre entre dos extremos?
¿Por qué debemos aceptar que la política sea una batalla interminable entre ideologías que se consideran dueñas de la verdad?
Durante demasiado tiempo, nuestra nación ha visto cómo las distintas corrientes políticas se han dedicado a combatir unas contra otras mientras los problemas reales de nuestro pueblo seguían esperando soluciones.
La izquierda dice poseer todas las respuestas.
La derecha afirma exactamente lo mismo.
Pero la realidad nos demuestra que ninguna ideología humana es perfecta.
Todas han tenido aciertos.
Y todas han cometido errores.
Por eso hoy nace el Partido Miscerista de Polesia.
Porque creemos que la política debe servir a la nación y no la nación a la política.
Nuestro nombre proviene de una palabra antigua: "miscere".
Mezclar.
Unir.
Combinar.
Tomar lo mejor de cada tradición política y construir algo superior.
Eso es el Miscerismo.
No rechazamos una idea porque venga de la izquierda.
No rechazamos una idea porque venga de la derecha.
La juzgamos por una sola medida:
¿Ayuda a Polesia?
Si la respuesta es sí, la apoyaremos.
Si la respuesta es no, la rechazaremos.
Así de simple.
Creemos en la libertad económica porque genera prosperidad.
Pero también creemos en la justicia social porque una nación fuerte no abandona a sus ciudadanos.
Creemos en el emprendimiento y la innovación.
Pero también creemos en la protección de los trabajadores.
Creemos en el progreso.
Pero también creemos en nuestras tradiciones.
Creemos en los derechos.
Pero también creemos en los deberes.
Creemos en un Estado fuerte.
Pero también creemos en ciudadanos libres.
No vemos contradicción en estas ideas.
Vemos equilibrio.
Y es precisamente ese equilibrio lo que hoy necesita Polesia.
Amigos.
La política moderna se ha convertido en una competencia para ver quién grita más fuerte.
Nosotros queremos que vuelva a ser una herramienta para construir.
La política no debe dividir a las familias.
No debe enfrentar a vecinos.
No debe convertir a compatriotas en enemigos.
Nosotros creemos en la unidad nacional.
Creemos que todos los poleses, independientemente de sus diferencias, forman parte de una misma nación y comparten un mismo destino.
Nuestro objetivo no es gobernar para un grupo.
Nuestro objetivo es gobernar para todo el pueblo.
Desde las ciudades hasta las aldeas.
Desde los trabajadores hasta los empresarios.
Desde los jóvenes que sueñan con construir su futuro hasta los mayores que construyeron nuestro presente.
Todos tienen un lugar en el proyecto miscerista.
Compañeros.
La historia de las naciones no cambia por accidente.
Cambia cuando hombres y mujeres deciden actuar.
Cuando se niegan a aceptar que las cosas deben seguir siendo como siempre han sido.
Cuando tienen el valor de construir algo nuevo.
Hoy damos ese paso.
Hoy nace una nueva fuerza política.
Hoy nace una nueva esperanza para Polesia.
Y hoy comienza una nueva etapa en la historia de nuestra nación.
Que nadie diga que es imposible.
Que nadie diga que estamos condenados a elegir entre extremos.
Que nadie diga que la unidad no puede vencer a la división.
Porque nosotros estamos aquí para demostrar lo contrario.
Compatriotas:
Levantemos juntos una Polesia más fuerte.
Una Polesia más próspera.
Una Polesia más unida.
Una Polesia donde la razón prevalezca sobre el fanatismo.
Una Polesia donde el bienestar nacional esté por encima de cualquier ideología.
Ese es nuestro compromiso.
Esa es nuestra misión.
Y ese es el camino del Miscerismo.
¡Viva Polesia!
¡Viva la unidad nacional!
¡Y viva el Partido Miscerista de Polesia!
El público se pone de pie mientras los aplausos llenan el salón y las banderas del partido se alzan sobre la multitud.

Compatriotas.
Amigos.
Ciudadanos de Polesia.
Hoy no estamos reunidos aquí para fundar un partido más.
No estamos aquí para crear otra organización destinada a repetir los errores del pasado.
Estamos aquí para iniciar algo diferente.
Estamos aquí para iniciar un movimiento.
Un movimiento que nace de una pregunta sencilla:
¿Por qué debemos elegir siempre entre dos extremos?
¿Por qué debemos aceptar que la política sea una batalla interminable entre ideologías que se consideran dueñas de la verdad?
Durante demasiado tiempo, nuestra nación ha visto cómo las distintas corrientes políticas se han dedicado a combatir unas contra otras mientras los problemas reales de nuestro pueblo seguían esperando soluciones.
La izquierda dice poseer todas las respuestas.
La derecha afirma exactamente lo mismo.
Pero la realidad nos demuestra que ninguna ideología humana es perfecta.
Todas han tenido aciertos.
Y todas han cometido errores.
Por eso hoy nace el Partido Miscerista de Polesia.
Porque creemos que la política debe servir a la nación y no la nación a la política.
Nuestro nombre proviene de una palabra antigua: "miscere".
Mezclar.
Unir.
Combinar.
Tomar lo mejor de cada tradición política y construir algo superior.
Eso es el Miscerismo.
No rechazamos una idea porque venga de la izquierda.
No rechazamos una idea porque venga de la derecha.
La juzgamos por una sola medida:
¿Ayuda a Polesia?
Si la respuesta es sí, la apoyaremos.
Si la respuesta es no, la rechazaremos.
Así de simple.
Creemos en la libertad económica porque genera prosperidad.
Pero también creemos en la justicia social porque una nación fuerte no abandona a sus ciudadanos.
Creemos en el emprendimiento y la innovación.
Pero también creemos en la protección de los trabajadores.
Creemos en el progreso.
Pero también creemos en nuestras tradiciones.
Creemos en los derechos.
Pero también creemos en los deberes.
Creemos en un Estado fuerte.
Pero también creemos en ciudadanos libres.
No vemos contradicción en estas ideas.
Vemos equilibrio.
Y es precisamente ese equilibrio lo que hoy necesita Polesia.
Amigos.
La política moderna se ha convertido en una competencia para ver quién grita más fuerte.
Nosotros queremos que vuelva a ser una herramienta para construir.
La política no debe dividir a las familias.
No debe enfrentar a vecinos.
No debe convertir a compatriotas en enemigos.
Nosotros creemos en la unidad nacional.
Creemos que todos los poleses, independientemente de sus diferencias, forman parte de una misma nación y comparten un mismo destino.
Nuestro objetivo no es gobernar para un grupo.
Nuestro objetivo es gobernar para todo el pueblo.
Desde las ciudades hasta las aldeas.
Desde los trabajadores hasta los empresarios.
Desde los jóvenes que sueñan con construir su futuro hasta los mayores que construyeron nuestro presente.
Todos tienen un lugar en el proyecto miscerista.
Compañeros.
La historia de las naciones no cambia por accidente.
Cambia cuando hombres y mujeres deciden actuar.
Cuando se niegan a aceptar que las cosas deben seguir siendo como siempre han sido.
Cuando tienen el valor de construir algo nuevo.
Hoy damos ese paso.
Hoy nace una nueva fuerza política.
Hoy nace una nueva esperanza para Polesia.
Y hoy comienza una nueva etapa en la historia de nuestra nación.
Que nadie diga que es imposible.
Que nadie diga que estamos condenados a elegir entre extremos.
Que nadie diga que la unidad no puede vencer a la división.
Porque nosotros estamos aquí para demostrar lo contrario.
Compatriotas:
Levantemos juntos una Polesia más fuerte.
Una Polesia más próspera.
Una Polesia más unida.
Una Polesia donde la razón prevalezca sobre el fanatismo.
Una Polesia donde el bienestar nacional esté por encima de cualquier ideología.
Ese es nuestro compromiso.
Esa es nuestra misión.
Y ese es el camino del Miscerismo.
¡Viva Polesia!
¡Viva la unidad nacional!
¡Y viva el Partido Miscerista de Polesia!
El público se pone de pie mientras los aplausos llenan el salón y las banderas del partido se alzan sobre la multitud.