Vota radical, por la Nación y las libertades
Estimados compatriotas:
En las últimas semanas, hemos sido testigos del triunfo de la democracia y las libertades. Con la aprobación de la nueva Carta Magna, hemos dado carpetazo al viejo sistema senatorial que ahogaba las libertades de los poleses, que secuestraba el Estado en beneficio de una camarilla plutocrática.
En su lugar, hemos implantado una República de las leyes, con igualdad en derechos y deberes para todos, y a cuya cabeza tendremos un Presidente fuerte, un auténtico tribuno del pueblo para defendernos de los abusos de la burocracia y de un parlamentarismo mal entendido.
Debe este trabajo, sin embargo, complementarse con una estructura legislativa coherente, eficiente y respetuosa con los principios y valores de la Carta. La prioridad debe ser, en ese sentido, dotar a los poderes del Estado de una regulación suficiente por medio de las leyes, para después definir con precisión los estándares que todos los poleses deseamos para nuestros servicios públicos.
Superado el debate de las nacionalidades, satisfactoriamente, habiéndose reconocido el carácter de Polesia como nación de naciones, y la singularidad nacional arcadia dentro de ella y junto con el resto de pueblos históricos, ha llegado la hora de superar el Congreso Nacional Arcadio y apostar por un proyecto más amplio. Con ese ánimo, he constitutido el Partido Radical.
Los radicales seremos una voz patriótica, democrática y progresista en la política polesa, y con el apoyo de nuestros compatriotas, una fuerza relevante en el devenir de la Nación. Para llevar a cabo la tarea legislativa extensa que tenemos por delante, me ofrezco personalmente para servir al país en las Cortes, aportando una amplia experiencia en la redacción legislativa y un ánimo de entendimiento con el resto de grupos e intereses.
Por todo ello, pido vuestro voto para el Partido Radical.
En las últimas semanas, hemos sido testigos del triunfo de la democracia y las libertades. Con la aprobación de la nueva Carta Magna, hemos dado carpetazo al viejo sistema senatorial que ahogaba las libertades de los poleses, que secuestraba el Estado en beneficio de una camarilla plutocrática.
En su lugar, hemos implantado una República de las leyes, con igualdad en derechos y deberes para todos, y a cuya cabeza tendremos un Presidente fuerte, un auténtico tribuno del pueblo para defendernos de los abusos de la burocracia y de un parlamentarismo mal entendido.
Debe este trabajo, sin embargo, complementarse con una estructura legislativa coherente, eficiente y respetuosa con los principios y valores de la Carta. La prioridad debe ser, en ese sentido, dotar a los poderes del Estado de una regulación suficiente por medio de las leyes, para después definir con precisión los estándares que todos los poleses deseamos para nuestros servicios públicos.
Superado el debate de las nacionalidades, satisfactoriamente, habiéndose reconocido el carácter de Polesia como nación de naciones, y la singularidad nacional arcadia dentro de ella y junto con el resto de pueblos históricos, ha llegado la hora de superar el Congreso Nacional Arcadio y apostar por un proyecto más amplio. Con ese ánimo, he constitutido el Partido Radical.
Los radicales seremos una voz patriótica, democrática y progresista en la política polesa, y con el apoyo de nuestros compatriotas, una fuerza relevante en el devenir de la Nación. Para llevar a cabo la tarea legislativa extensa que tenemos por delante, me ofrezco personalmente para servir al país en las Cortes, aportando una amplia experiencia en la redacción legislativa y un ánimo de entendimiento con el resto de grupos e intereses.
Por todo ello, pido vuestro voto para el Partido Radical.