ACTO Y DISCURSO DE LA VICTORIA DEL PARTIDO MISCERISTA DE POLESIA
La multitud agita banderas misceristas mientras los diputados electos suben al escenario. El líder del partido y diputado electo, D. Jairo De Flores y Rivera, se acerca al atril entre aplausos y cánticos. Tras unos segundos de silencio, comienza a hablar.

Compatriotas.
Ciudadanos de Polesia.
Esta noche quedará grabada en la historia de nuestra nación.
Hace apenas unos meses, muchos nos dijeron que era imposible.
Nos dijeron que el Miscerismo era una idea demasiado nueva.
Nos dijeron que la política siempre estaría dividida entre los mismos bloques, las mismas disputas y los mismos enfrentamientos.
Nos dijeron que Polesia tendría que elegir para siempre entre unos extremos y otros.
Pero esta noche, el pueblo ha hablado.
Y el pueblo ha dicho que quiere algo diferente.
Quiero comenzar agradeciendo a cada ciudadano que depositó su confianza en el Partido Miscerista de Polesia.
A quienes nos apoyaron desde el principio.
A quienes se unieron durante la campaña.
Y también a quienes no nos votaron, porque desde este momento representamos a toda la nación y no únicamente a nuestros simpatizantes.
Hoy el Partido Miscerista se ha convertido en la primera fuerza política de Polesia.
No es una victoria de una persona.
No es una victoria de una organización.
Es la victoria de una idea.
La idea de que la política puede unir en lugar de dividir.
La idea de que el diálogo es más fuerte que el fanatismo.
La idea de que el bienestar nacional debe estar por encima de cualquier ideología.
Compatriotas.
Los resultados de esta elección nos han otorgado una gran responsabilidad.
Hemos obtenido la confianza de más ciudadanos que cualquier otra fuerza política.
Pero también hemos recibido un mensaje muy claro del pueblo.
Los poleses no han entregado todo el poder a un solo partido.
Han construido un Parlamento plural.
Han elegido una Asamblea Constituyente donde distintas voces deberán dialogar y cooperar.
Y quiero decir esta noche, ante toda la nación, que escucharemos ese mensaje con humildad.
No venimos a imponer.
Venimos a construir.
No venimos a excluir.
Venimos a integrar.
No venimos a escribir una Constitución para una parte del país.
Venimos a escribir una Constitución para toda Polesia.
Por ello, desde este mismo momento, extiendo mi mano a todas las fuerzas representadas en la Asamblea Constituyente.
A los miembros de AZUL.
A los miembros del Partido Chiribista.
A los representantes del Congreso Nacional Arcadio.
Y a los diputados del PPP.
Podremos discrepar en muchas cuestiones.
Pero compartimos una responsabilidad común ante la historia.
Tenemos el deber de construir instituciones fuertes.
Tenemos el deber de garantizar la libertad.
Tenemos el deber de proteger la democracia.
Y tenemos el deber de asegurar que las futuras generaciones reciban una Polesia mejor que la que heredamos.
Compañeros.
Esta victoria no marca el final de nuestro camino.
Marca apenas el comienzo.
A partir de mañana terminarán las celebraciones.
Y comenzará el trabajo.
El trabajo serio.
El trabajo responsable.
El trabajo de transformar nuestras promesas en realidades.
Porque el Miscerismo nunca ha sido una ideología de discursos vacíos.
Es una filosofía de resultados.
Nos comprometimos a poner a Polesia por encima de los intereses partidistas.
Y mantendremos esa promesa.
Nos comprometimos a buscar soluciones en lugar de conflictos.
Y mantendremos esa promesa.
Nos comprometimos a construir puentes donde otros construyen muros.
Y mantendremos esa promesa.
Compatriotas.
Miren a su alrededor esta noche.
Miren estas banderas.
Miren estas plazas llenas.
Miren la esperanza que se respira en cada rincón de nuestra nación.
Lo que estamos presenciando no es solamente una victoria electoral.
Estamos presenciando el nacimiento de una nueva etapa para Polesia.
Una etapa basada en la unidad.
Una etapa basada en el equilibrio.
Una etapa basada en la prosperidad.
Que nadie pregunte qué partido ganó esta noche.
Porque esta noche ha ganado Polesia.
Que la Trideidad bendiga a nuestra nación.
Que la Trideidad guíe los trabajos de la Asamblea Constituyente.
Y que juntos construyamos el futuro que nuestro pueblo merece.
¡Viva Polesia!
¡Viva la democracia!
¡Y viva el Partido Miscerista de Polesia!
La multitud estalla en aplausos mientras suenan los acordes del himno nacional y miles de banderas misceristas ondean sobre la plaza frente a la sede del partido.

Compatriotas.
Ciudadanos de Polesia.
Esta noche quedará grabada en la historia de nuestra nación.
Hace apenas unos meses, muchos nos dijeron que era imposible.
Nos dijeron que el Miscerismo era una idea demasiado nueva.
Nos dijeron que la política siempre estaría dividida entre los mismos bloques, las mismas disputas y los mismos enfrentamientos.
Nos dijeron que Polesia tendría que elegir para siempre entre unos extremos y otros.
Pero esta noche, el pueblo ha hablado.
Y el pueblo ha dicho que quiere algo diferente.
Quiero comenzar agradeciendo a cada ciudadano que depositó su confianza en el Partido Miscerista de Polesia.
A quienes nos apoyaron desde el principio.
A quienes se unieron durante la campaña.
Y también a quienes no nos votaron, porque desde este momento representamos a toda la nación y no únicamente a nuestros simpatizantes.
Hoy el Partido Miscerista se ha convertido en la primera fuerza política de Polesia.
No es una victoria de una persona.
No es una victoria de una organización.
Es la victoria de una idea.
La idea de que la política puede unir en lugar de dividir.
La idea de que el diálogo es más fuerte que el fanatismo.
La idea de que el bienestar nacional debe estar por encima de cualquier ideología.
Compatriotas.
Los resultados de esta elección nos han otorgado una gran responsabilidad.
Hemos obtenido la confianza de más ciudadanos que cualquier otra fuerza política.
Pero también hemos recibido un mensaje muy claro del pueblo.
Los poleses no han entregado todo el poder a un solo partido.
Han construido un Parlamento plural.
Han elegido una Asamblea Constituyente donde distintas voces deberán dialogar y cooperar.
Y quiero decir esta noche, ante toda la nación, que escucharemos ese mensaje con humildad.
No venimos a imponer.
Venimos a construir.
No venimos a excluir.
Venimos a integrar.
No venimos a escribir una Constitución para una parte del país.
Venimos a escribir una Constitución para toda Polesia.
Por ello, desde este mismo momento, extiendo mi mano a todas las fuerzas representadas en la Asamblea Constituyente.
A los miembros de AZUL.
A los miembros del Partido Chiribista.
A los representantes del Congreso Nacional Arcadio.
Y a los diputados del PPP.
Podremos discrepar en muchas cuestiones.
Pero compartimos una responsabilidad común ante la historia.
Tenemos el deber de construir instituciones fuertes.
Tenemos el deber de garantizar la libertad.
Tenemos el deber de proteger la democracia.
Y tenemos el deber de asegurar que las futuras generaciones reciban una Polesia mejor que la que heredamos.
Compañeros.
Esta victoria no marca el final de nuestro camino.
Marca apenas el comienzo.
A partir de mañana terminarán las celebraciones.
Y comenzará el trabajo.
El trabajo serio.
El trabajo responsable.
El trabajo de transformar nuestras promesas en realidades.
Porque el Miscerismo nunca ha sido una ideología de discursos vacíos.
Es una filosofía de resultados.
Nos comprometimos a poner a Polesia por encima de los intereses partidistas.
Y mantendremos esa promesa.
Nos comprometimos a buscar soluciones en lugar de conflictos.
Y mantendremos esa promesa.
Nos comprometimos a construir puentes donde otros construyen muros.
Y mantendremos esa promesa.
Compatriotas.
Miren a su alrededor esta noche.
Miren estas banderas.
Miren estas plazas llenas.
Miren la esperanza que se respira en cada rincón de nuestra nación.
Lo que estamos presenciando no es solamente una victoria electoral.
Estamos presenciando el nacimiento de una nueva etapa para Polesia.
Una etapa basada en la unidad.
Una etapa basada en el equilibrio.
Una etapa basada en la prosperidad.
Que nadie pregunte qué partido ganó esta noche.
Porque esta noche ha ganado Polesia.
Que la Trideidad bendiga a nuestra nación.
Que la Trideidad guíe los trabajos de la Asamblea Constituyente.
Y que juntos construyamos el futuro que nuestro pueblo merece.
¡Viva Polesia!
¡Viva la democracia!
¡Y viva el Partido Miscerista de Polesia!
La multitud estalla en aplausos mientras suenan los acordes del himno nacional y miles de banderas misceristas ondean sobre la plaza frente a la sede del partido.